• Los 15 lantánidos (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio)
• El escandio
• El itrio
A pesar de su nombre, no son "tierras" en el sentido tradicional (en la química antigua a los óxidos se les llamaba así) ni tampoco son extremadamente escasas en la corteza terrestre. El verdadero problema es que se encuentran muy dispersas y combinadas con otros minerales, lo que hace que su extracción y separación a nivel industrial sea compleja y costosa.
¿Para qué sirven?
Son esenciales para la tecnología moderna, la transición energética y la electromovilidad. Sus principales usos incluyen:
• Imanes permanentes de alta potencia: El neodimio, el praseodimio, el disprosio y el terbio se usan para fabricar imanes compactos y muy potentes que soportan altas temperaturas.
Estos imanes son indispensables en los motores de los vehículos eléctricos y en los generadores de las turbinas eólicas.
• Dispositivos electrónicos y telefonía: Están presentes en los circuitos, chips, altavoces y vibradores de los teléfonos inteligentes, ordenadores y unidades de disco.
• Iluminación y pantallas: El europio y el terbio se utilizan para generar los colores rojo y verde en pantallas LED, OLED y televisores de alta definición.
• Catalizadores y medio ambiente: El cerio se emplea en catalizadores para reducir gases contaminantes en los automóviles.
• Medicina y ciencia: El gadolinio se utiliza como contraste en equipos de resonancia magnética, mientras que el lantano mejora la precisión de lentes para cámaras y telescopios.
• Defensa y aeroespacial: Se aplican en sistemas de guía de misiles, radares, satélites y equipos de comunicación militar avanzada.
Puedes consultar más detalles en el informe de la Universidad de Chile o revisar el análisis sobre sostenibilidad energética en Endesa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario